Aguas negras desbordadas por más de 15 días en el Paseo de la Música mantienen en alerta a los visitantes y ponen en riesgo la salud de los niños del parque infantil.
Un conductor casi muere al perder el control de su auto por el derrame de aguas servidas desde el barrio 23 de Enero hacia la avenida Ribereña. El accidente ocurrió este domingo por la mañana y, en las 48 horas previas, tres motorizados resultaron lesionados por la misma causa. Los vecinos temen una tragedia mayor y piden celeridad para corregir este problema que afecta con fetidez a cuatro familias cercanas a la ladera de esta principal arteria vial.
Más de 50 familias tienen unos 10 años conviviendo con el mal olor de las aguas negras que corren por las calles de las comunidades de San Jacinto I y II, al norte de Barquisimeto. La obstrucción de uno de los tramos de la red de aguas servidas y el colapso del drenaje de una cochinera, ubicados en la carrera 1A con calles 4 y 6 de San Jacinto II, son causantes de la contaminación, problemas que a pesar de haber sido reportados hasta la fecha no han sido solventados por las autoridades.
El desborde de cloaca en la Intercomunal vía Duaca, a la altura de la entrada hacia Uribana y Las Casitas, al norte de Barquisimeto, mantiene a la comunidad en alerta. El intenso hedor ha llegado incluso al consultorio de Barrio Adentro de Las Casitas, sector 1, avenida 4.