Desde diversos estados del país, especialmente de la frontera, agricultores denuncian que camiones cargados cruzan la frontera ingresando productos sin controles, lo que es un riesgo fitosanitario.
La agricultura debe dejar de ser dependiente de agroquímicos para ser más sostenible, según destacan especialistas locales, para poder así extender la producción al exterior.
Como consecuencia de las fuertes precipitaciones de estos últimos meses, tanto agricultores como ganaderos de diversas partes de Venezuela denuncian pérdidas.
Fedeagro ha advertido que el consumo de frutas y hortalizas ha caído drásticamente en Venezuela debido a la incertidumbre económica. El gremio señala que la disminución del poder adquisitivo afecta severamente a los productores, especialmente a la agricultura familiar, que enfrenta además retrasos en los pagos.
Aunque Venezuela se encuentra en un período seco habitual en esta época del año en que las precipitaciones son esporádicas, algunos agricultores temen que las lluvias se retrasen para la siembra del maíz que comienza a partir del 20 de abril en estados llaneros, como Barinas.
Según datos de la Cámara Venezolana de Distribuidores de Respuestos, Equipos Pesados y Agricolas (Cavedrepa) en promedio, la maquinaria agrícola en Venezuela llegará en 2025 a sus 18 años de obsolescencia, ya que las últimas importaciones significativas de equipos se realizaron entre 2005 y 2007.
Según el presidente de Fedeagro, Celso Fantinel, el financiamiento se erige como la pieza angular para impulsar la producción agrícola, pecuaria y piscícola en Venezuela siendo estos los sectores que luchan por mantenerse a flote en medio de una economía desafiante.
FAO estima que en los once municipios afectados había más de 350.000 cabezas de ganado vacuno, búfalos, ovejas y cabras.
Bechdol explicó que las riadas...