El inicio de semana estuvo marcado por la muerte de dos víctimas de accidentes de tránsito que estuvieron recluidas más de 48 horas en el Hospital Central Antonio María Pineda. Roselbis Carolina Vargas Alvarado no soportó los traumatismos producidos al caer el sábado de una camioneta en la vía a Humocaro Bajo, en Morán, y Luis Miguel Garrido perdió el control de su moto el 1° de mayo en el sector Guayamure de Río Claro. La dama murió este lunes y el joven en la madrugada de ayer.
Garrido estuvo durante 12 días hospitalizado, luego de que explotara el caucho delantero de su moto y junto a su primo salió expelido, a éste último sólo ameritó que le operaran la rodilla, pero Garrido, de 19 años de edad, impactó contra un poste. «El golpe fue muy fuerte en la cabeza, al punto que no reaccionó», explicó su prima Rosa Almeida, al referirse al traumatismo craneoencefálico severo que lo mantuvo inconsciente durante sus últimos días.
Explica que el joven vivía con ella en Río Claro, pero era oriundo de Paujisal en Araure, estado Portuguesa. Su mamá y abuela se encuentran en Perú desde hace varios años y ahora regresan, pero para darle el último adiós a Garrido.
Del accidente sólo se enteraron que no tuvieron tiempo para realizar alguna maniobra, porque todo ocurrió en cuestión de segundos. Siempre tuvieron las esperanzas de que reaccionara, mientras permanecía intubado por su estado crítico.
La otra víctima fatal es la señora Roselbis Vargas, tenía 37 años y se dirigía a eso de las 4:20 a.m. del sábado a trabajar en agricultura, desde el sector El Molino de Humocaro Bajo. Cuenta su hermana que iba en una «cola», en un camión, y se cayó en una curva, a la altura del caserío La Estancia. Fue llevada a la medicatura, luego al Hospital Egidio Montesinos de El Tocuyo y finalmente fue remitida al Hospital Central de Barquisimeto donde murió.

