LA PRENSA DE LARA | Agencias.- Una fuente policial hizo llegar a una fotografía reciente de Carlos Luis Revette, alias el Koki, uno de los delincuentes más buscados del país, quien forma parte de las bandas que operan en la Cota 905.
Luego de un procedimiento policial, pactó con las bandas armadas de El Cementerio, El Valle y La Vega para crear una especie de muro en donde la policía no puede acceder y los hampones poder delinquir a su antojo.
El Koki maneja su imperio criminal junto a sus dos colegas, Garbis Ochoa Ruíz, alias el Garbis y Carlos Alfredo Calderón Martínez, alias el Vampi. Su banda tiene aproximadamente más de 200 miembros, quienes están fuertemente armados.
Fuentes policiales consultadas por Caraota Digital revelaron que los hampones de esta banda tienen armas de fuego de gran calibre y se presume que tienen un lanzamisiles, drones y vehículos blindados.
Revette, además, mantiene alianzas con otras organizaciones criminales en Caracas, causando terror en la capital. De hecho, han atacado a comisiones policiales, intentaron tomar la sede de PoliCaracas e incluso, a la fuerza, ingresaron al antiguo Club de la Policía Metropolitana.
La situación con las bandas criminales es tan crítica, que el director del Cicpc, comisario general Douglas Rico, planteó «dialogar» con los delincuentes, para que depongan sus armas.
Esto lo criticaron en redes sociales, ya que muchos ciudadanos temen que los intensos intercambios de disparos continúen. Esto, tomando en cuenta que varios venezolanos han muerto tras ser víctimas de balas perdidas.
El pasado 19 de marzo, una sexagenaria llamada Deisy Rivas murió a causa de una bala perdida, disparada desde la Cota 905.
La mujer estaba caminando desde la cocina hacia la sala de su casa, en El Paraíso, cerca de la Cota 905. El proyectil ingresó al apartamento y le impactó en el estómago. Murió un día después, a causa de las heridas.

