La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) expresó este domingo su “profunda consternación y dolor” por la muerte bajo custodia del Estado de Víctor Quero Navas el año pasado, reconocida esta semana por las autoridades.
En un comunicado difundido a propósito del Día de la Madre, la organización católica instó al Ministerio Público (MP, Fiscalía) y a la Defensoría del Pueblo a “actuar con verdadera autonomía e independencia”.
“Es imperativo determinar las responsabilidades penales y administrativas de aquellos funcionarios que, por acción u omisión, permitieron que un joven venezolano muriera en el olvido, sin acceso a su familia y privado del debido proceso”, señaló.
La CEV se solidarizó con la madre, Carmen Navas, y dijo que ella “personifica el viacrucis de tantas familias venezolanas”.
“Su incansable búsqueda, marcada por el hostigamiento y la incertidumbre, es un grito que clama al cielo. La Iglesia se solidariza con el dolor de quienes buscan la verdad en medio de la opacidad institucional”, expresó.
Además, la conferencia recordó que el Estado “tiene el deber moral y jurídico irrenunciable de garantizar la vida e integridad física de los privados de libertad”.
Por otra parte, señaló como “signos de una falta de transparencia y probidad” por parte de las autoridades que el preso político “haya fallecido en julio de 2025 mientras el Estado suministraba información contradictoria a su familia”.
“El hecho de que se negara su paradero en recintos como El Rodeo I, mientras ya había fallecido, constituye una falta gravísima a la ética pública. Esta ocultación deliberada configura elementos de desaparición forzada, un delito que la justicia no puede ni debe ignorar”, aseveró.
Exhumación de restos de Victor Quero
Con respecto a la exhumación realizada el viernes, la CEV hizo un llamado a que expertos internacionales validen los hallazgos para esclarecer la verdad, determinar responsabilidades.

