El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este viernes que el bloqueo naval impuesto contra Irán permanecerá activo. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario aclaró que, aunque el estrecho de Ormuz se encuentre habilitado para el comercio global, las restricciones específicas sobre la nación persa no cesarán hasta que se alcance un pacto definitivo.
«El bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor y efecto en lo que respecta a Irán, únicamente hasta que nuestra negociación con Irán se complete al 100 %», sentenció el líder estadounidense.

Optimismo en la negociación
Pese a la firmeza de la medida militar, Trump se mostró optimista respecto al cierre de las conversaciones diplomáticas. Según el mandatario, el proceso de resolución «debería ser muy rápido», argumentando que gran parte de las cláusulas necesarias ya han sido consensuadas por ambas delegaciones.
Esta declaración sugiere que el bloqueo actual, ordenado tras el estancamiento de los diálogos en Islamabad el pasado fin de semana, funciona como una herramienta de presión final en la mesa de negociación.

La reapertura iraní y el vínculo con el Líbano
Por su parte, el Gobierno de Irán anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz, una vía por la que circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial. Esta decisión es consecuencia directa de la entrada en vigor de una tregua de diez días en el Líbano.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, detalló que el paso de buques mercantes está autorizado siguiendo rutas específicas coordinadas por la Organización Portuaria y Marítima de su país, una medida que el propio Trump agradeció públicamente en redes sociales.

Un escenario condicionado por el alto el fuego
La reapertura de esta vía estratégica está estrechamente ligada al cese de hostilidades entre el Líbano e Israel, mediado por Washington. Irán había condicionado la libre navegación en Ormuz al fin de los ataques en territorio libanés, una de las diez premisas del acuerdo alcanzado el pasado 8 de abril. No obstante, la vigencia de esta apertura es temporal, pues está sujeta al periodo del alto el fuego que expira el próximo miércoles.
Aunque el tránsito general por el estrecho se ha normalizado, el bloqueo estadounidense afecta directamente a las embarcaciones que tienen como origen o destino los puertos de Irán.
La medida fue ratificada por Washington tras no lograrse un consenso en las reuniones de Pakistán. El gobierno estadounidense confía en que la proximidad de un acuerdo de paz integral evite la necesidad de prorrogar el estado de tensión más allá de la próxima semana, permitiendo una resolución definitiva al conflicto marítimo y comercial.
Con información de EFE.

