Durante la celebración de la misa dominical en el barrio de Kimbala, en Luanda, el papa León XIV expresó su respaldo al reciente anuncio de tregua en Líbano. Ante una congregación de aproximadamente 100.000 fieles, el Pontífice calificó este cese de hostilidades como un «motivo de esperanza y alivio» para la población libanesa, subrayando la necesidad de transformar este acuerdo temporal en una estabilidad duradera para toda la región.
Además de referirse al conflicto en Oriente Medio, el Santo Padre dedicó parte de su mensaje previo al rezo del Regina Coeli a la situación en Europa del Este. León XIV manifestó su profundo pesar por el recrudecimiento de las ofensivas contra Ucrania, haciendo especial énfasis en el impacto negativo sobre los civiles. «Renuevo el llamamiento para que las armas callen y se siga el camino del diálogo», exclamó.

El Papa pide persistencia por la paz en Oriente Medio
El Papa alentó a los actores internacionales involucrados en las negociaciones a no desistir en sus esfuerzos por encontrar soluciones políticas. Según sus palabras, es fundamental «proseguir los diálogos de paz para hacer permanente el cese de las hostilidades en todo Oriente Medio».
En su alocución, vinculó el compromiso por la justicia y el amor con el mensaje pascual de victoria sobre la muerte, instando a los presentes a trabajar por la paz pese a los obstáculos.
El pronunciamiento del Pontífice ocurre en un momento de frágil estabilidad. Recientemente, las fuerzas armadas de Israel reportaron operaciones en el sur de Líbano bajo el argumento de «legítima defensa» contra células de Hizbulá, a pesar del alto el fuego vigente.
Esta situación se suma a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que Washington ha establecido prohibiciones sobre los bombardeos israelíes en territorio libanés como parte de las condiciones del acuerdo.

