La Casa Blanca publicó este domingo los resultados de los encuentros bilaterales mantenidos entre el mandatario estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping, celebrados en Pekín del 13 al 15 de mayo. De acuerdo con el comunicado oficial, las delegaciones de ambos países alcanzaron un consenso en múltiples áreas, una resolución que, según la administración norteamericana, «fomentará la estabilidad y confianza para los negocios y consumidores en todo el mundo».
Entre los principales avances destaca la fundación de dos nuevas instituciones técnicas. La primera de ellas tendrá como objetivo optimizar y simplificar los trámites gubernamentales en el intercambio comercial de bienes no sensibles. Por su parte, el segundo organismo «proporcionará un foro entre gobiernos para abordar cuestiones relacionadas con la inversión». Desde la Casa Blanca se ha catalogado el establecimiento de estas entidades como «una piedra angular» dentro del marco de este acuerdo histórico.

EE. UU. y China ampliaron paquete de compromisos
El documento emitido por Washington contempla además un «amplio paquete de compromisos que impulsará la creación de empleos bien remunerados en EE.UU. y abrirá nuevos mercados para los productos estadounidenses», abarcando sectores como la agricultura, la aviación y la minería especializada. En el ámbito de los recursos estratégicos, las autoridades de Pekín se comprometieron a atender las inquietudes de la administración estadounidense sobre el desabastecimiento en las cadenas de distribución de tierras raras y minerales esenciales como el itrio, el escandio, el neodimio y el indio.
Asimismo, la representación del país asiático manifestará apertura para revisar y «abordará las preocupaciones de EE.UU. respecto a las prohibiciones o restricciones sobre la venta de equipos y tecnologías de producción y procesamiento de tierras raras», un punto que había generado tensiones previas en el comercio tecnológico y de manufactura.
Reactivación de acuerdos en el sector aeronáutico
Finalmente, en materia de transporte y aviación, el gobierno chino autorizó una adquisición inicial de 200 aeronaves de la empresa Boeing destinadas a sus aerolíneas de capital comercial nativo. Esta transacción representa el primer dictamen de compra formal de unidades de este fabricante por parte de Pekín desde el año 2017. La Casa Blanca enfatizó que dicho pedido «impulsará puestos de trabajo bien remunerados y altamente cualificados en el sector manufacturero estadounidense y permitirá al pueblo chino volar en aviones de fabricación estadounidense durante las próximas décadas».

