- EE. UU. anunció cinco nuevas restricciones a Cuba contra empresas asociadas al conglomerado militar Gaesa y a sectores mineros.
- La medida busca presionar al régimen cubano tras considerar insuficiente su reciente paquete de reformas económicas.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha calificado de insuficientes las recientes reformas económicas implementadas por el gobierno de La Habana. Como respuesta, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, anunció este martes la imposición de nuevas sanciones contra cinco entidades estatales cubanas y una persona vinculada al círculo familiar de los Castro.
Entre los sancionados se encuentra Annalie Lilliam Rueda Cardero, esposa de Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario cubano. Las restricciones alcanzan a tres entidades pertenecientes al conglomerado empresarial Gaesa —controlado por las fuerzas armadas cubanas—, el cual es descrito por Washington como «el músculo financiero detrás del aparato represivo de seguridad cubano».
Las instituciones financieras Rafin y Banco Financiero Internacional (BFI), junto con la empresa logística Almacenes Universales, integran la lista por su rol en el movimiento de capitales y operaciones en nombre del régimen. Asimismo, las sanciones incluyen a la siderúrgica José Martí y a la estatal Geominera, ambas generadoras de ingresos mediante la explotación de recursos minerales y metálicos.
EE. UU. podría sancionar a entidades que proporcionen servicios a Cuba
Sobre el alcance de estas medidas, el Departamento de Estado advirtió a la banca internacional y a cualquier compañía con vínculos comerciales en la isla que «cualquiera que proporcione servicios a estos entes sancionados se arriesga a ser sancionado a su vez». Rubio instó a estas entidades a «congelar ese tipo de actividades de manera inmediata».
La administración estadounidense justificó la decisión señalando que estas entidades y personas «aportan fondos, facilitan o se benefician de las actividades malignas del régimen, tanto en Cuba como en nuestro continente». El anuncio se produce apenas cuatro días después de que Cuba hiciera público un paquete de 176 medidas económicas, que incluyen la autorización de bancos privados y la apertura de empresas estatales a accionistas particulares.
Este movimiento se suma a una serie de acciones previas emprendidas por la administración de Donald Trump, que incluyen un bloqueo energético de facto contra la isla y sanciones contra empresas extranjeras con inversiones en sectores clave como la minería.

