Guiomar López | LA PRENSA DE LARA – No solo debe lidiar con las dolencias de un paciente crónico, sino que Omar Monrroy ha tenido que marcar presión desde la Defensoría del Pueblo, porque desde noviembre de 2020 no cuenta con el tratamiento contra la hipertensión, diabetes y prostatitis aguda.
Son fármacos de alto costo que exige la puntualidad de la colaboración desde la Dirección regional de Salud.
Estuvo apostado, llevando su bandera tricolor y con una corona de alambre de púas. Aclara que no intenta compararse con Jesucristo, solo lo hizo como una simbología en alusión al dolor y martirio sufrido por los pacientes crónicos.
«Necesito antihipertensivos, antiinflamatorios y antibióticos», exige porque solo un frasco de ciprofloxacina oscila $ 12.

