José D. Sequera | La Prensa.- “Hace rato que dejé de comprar carnes, ahora lo que manda son los granos”, dijo el señor José Oviedo. Ha pasado tanto tiempo desde que compró carne que ya ni se acuerda de la última vez que lo hizo.
Así como José muchas personas que ganan sueldo mínimo se están olvidando de comprar carne de primera. Como el solomo de cuerito pasó el millón de bolívares mientras que las carnes de segunda, como el bisteck y la carne molida rondan los 990 mil “bolos”.
Esto supone un aumento de casi un 50 por ciento en un mes, pues como se reportó con anterioridad, el kilo de carne de primera estaba en 650 mil bolívares, mientras que la carne molida estaba un poco por debajo de los 660 mil.
Tales precios han hecho que las ventas en los frigoríficos bajen un 50 por ciento. Adela Pérez, empleada de un frigorífico, dijo que ahora lo que se está llevando son “puñitos”.
“Lo que se están llevando son 150 gramos o 200 gramos de carne, y eso sólo puede alcanzar para el almuerzo o la cena para dos personas”, expresa la mujer
Además de los “puñitos” de carne, también se está utilizando el comprar varios tipos de carne hasta hacer dos kilos. “Semanalmente compro dos kilos de carne variada entre molida, mechada y bisteck para que me pueda rendir”, asevera el albañil Édgar Pacheco.
Él dijo que en esa compra gastó un millón y medio, pero cree que por ahora el precio se disparó. “Espero que no me pegue tanto al bolsillo”, dice mientras se ríe.
En la misma situación están los amantes del queso, pues además de la poca variedad que hay de charcutería tienen que lidiar con los altos precios.
Después de hacer un recorrido por cuatro charcuterías de la ciudad, el equipo reporteril de La Prensa pudo comprobar que el queso que más se vende es el duro, que se puede conseguir en 870 mil bolívares. Para los que tienen un gusto más exquisito, está el queso parmesano, cuyo costo del kilo sobrepasó los dos millones de bolívares.
“Yo sólo puedo disponer de 100 mil bolívares para ello y eso debo de rendirlo lo más que pueda”, apunta la señora Gladys Oropeza mientras recuerda cómo antes solía rellenar sus arepas con bastante queso.
El nuevo precio de la carne y los quesos hacen que las personas que ganen sueldo mínimo completo -que se encuentra en 1 millón 307 mil 646 bolívares-, tengan que comprar máximo tres productos en algún supermercado o mercado municipal de la ciudad.
“Yo no sé cómo hacen los que ganan sueldo mínimo, porque eso sólo alcanza para comprar un kilo de harina de maíz precocida y medio cartón de huevos, sin contar aliños”, comenta Juana Mendoza.
Ella antes era cliente fija del supermercado Garzón y Central Madeirense, pero dice “tener años sin pisarlos”. “Allí todo es caro, para los pensionados como yo, eso no alcanza”, precisa.
Para quienes ganan un poco más del mínimo, confirman que prefieren gastar en granos, verduras y legumbres porque allí pueden comprar más comida.
Raquel Polanco dice que ahora sus mercados se basan en verduras y uno que otros víveres. “Yo voy a las ferias de Cecocesola porque allí es mucho más barato, más cuando llegan productos regulados”, mantiene la señora.
Sustenta que ella lo único bueno de toda esta situación es que está comiendo más sano. “Igual no es, porque uno necesita proteínas”, suelta.