- Vecinos de la carrera 29 de Barquisimeto reportan que una falla de aguas blancas originó un hueco profundo y otros hundimientos.
- La comunidad advierte sobre los riesgos viales y solicita una solución definitiva a Hidrolara.
«¡Épale Guaro, nos alegra verte de nuevo y así nos ayudes a hacer el reclamo por la reparación de la vía!», así me saludó Antonio Colmenárez, cansado junto a sus vecinos de una filtración de aguas blancas que deja un hueco giigante seguido de una hilera de cuatro huecos a su alrededor en la carrera 29 entre calles 21 y 22. Reconoce que dos veces ha sido reparado, pero la última vez que volvieron los de la comisión de Hidrolara fue en enero de 2026 y quedaron en regresar, por lo que siguen esperando.
Mientras estuvimos frente a los huecos más profundos, era fastidioso el calor de una resolana a mitad de mañana. Pero más incómodo era para los conductores que no encontraban por dónde esquivar este daño de la vía y hasta las familias que están al frente tuvieron que dejar de sentarse a las afueras de sus casas porque algunos carros se iban muy a la orilla y hay motorizados inconscientes que terminan manejando por encima de la acera, con el peligro de arrollar a alguien.
En esta cuadra hay algunos negocios pequeños y es zona residencial. Antonio miró hacia el bote de aguas blancas y lamentó que en una oportunidad cambiaron parte de la tubería, pero al poco tiempo volvió a colapsar. «Guaro, nos da miedo que los niños estén jugando por acá o se atrevan a pasar solos esta carrera», me dijo y teme que pase una tragedia.

Hueco gigante esta full de agua
Tomé mi megarregla de madera y le dije a Antonio que aguantara el tránsito, para ver si me daba chance de medir el hueco. Pero fue imposible, porque ese hueco central estaba full de agua. «¡Qué buena broma mi pana, y eso que nosotros tratamos de rellenarlo con escombros!», me contó que es para que no sea tan profundo.
Me dijeron que los días martes, jueves y sábados les llega el servicio del agua con más caudal, siendo los momentos en que esta carrera termina prácticamente anegada.
«El golpe de los carros es más fuerte en las noches y se escucha completico adentro, en el cuarto», me dijo la esposa de este pana, refiriéndose a los vehículos o motos que sufren daños, cuando el conductor no tiene oportunidad de realizar alguna maniobra y librarse de estos huecos.

