Daimar Díaz | LA PRENSA de Lara – La escasez de gasolina en Barquisimeto comienza a pasar factura a las comunidades, pues los cisterneros han tenido que suspender o limitar la distribución de agua potable a las zonas donde no llega el servicio por tubería.
En los llenaderos se observan a choferes cargando los tanques, pero estos en su mayoría son privados. Los cisterneros relatan que han recibido propuestas de llenarlos a cambio de que realicen un viaje y lleven agua gratuita a una comunidad en Iribarren, dejando por fuera a Palavecino, sin embargo, los conductores comentaron que para apoyar en los diversos sectores que están en crisis, necesitan que les colaboren con el combustible, cuya solicitud no fue respondida por parte de las autoridades.
En este sentido, los cisterneros manifestaron su preocupación pues sólo contaban con combustible para circular este jueves.
«Trato de cubrir las necesidades de las comunidades más cercanas, pero la falta de combustible nos mete el freno en nuestros camiones, las alcaldías quieren que ayudemos en las comunidades, pero no nos ayudan a llenar el tanque en las gasolineras», relató Jesús Oviedo.
Mientras tanto otro grupo de cisterneros que permanecía en el llenadero Carabalí sin poder trabajar por la falta de combustible, expresó que estaban esperando respuestas del gobierno y que no moverían sus camiones porque se arriesgaban a quedar varados por la falta de gasolina. Asimismo denunciaron que los bachaqueros les piden hasta 10 dólares por 10 litros de gasolina.
«Cómo cubrimos los gastos de gasolina si por 10 litros nos piden 10 dólares, gastaríamos más de lo que cobramos por llenar los tanques de agua de las viviendas, es preferible no trabajar», comentó Daniel Galíndez, mientras esperaba sentado bajo la sombra de un árbol la noticia de si podría trabajar.
«Si nos dan gasolina con gusto llevamos agua a las comunidades», aseveró.

