La coronación de la Virgen María, en su advocación Divina Pastora, se vivió en el Santuario de Santa Rosa, con el recordatorio de este homenaje a la madre de Dios es de la feligresía de corazón creyente. Concebida como la reina del universo, dos niños subieron al trono para coronar a la Pastora de Almas, como muestra que exalta sus virtudes. El momento fue propicio para el lanzamiento de la campaña «Una melodía para la Divina Pastora«, principalmente para financiar la automatización del campanario y reparaciones.
«¡Viva la Madre!», se escuchaba del fervor de los presentes, quienes aguardaban por ese instante, cuando la niña vestida de pastorcita y un niño con su sombrero campestre llevaban lentamente la joya brillante a la cabeza de la Virgen. Fueron segundos, en los que algunos oraban en silencio y agradecían. Luego comenzaron los aplausos y las niñas de pastorcitas sonreían a su alrededor. El Avemaría finalizó este momento tan conmovedor.

El párroco Alfonso Rojas recordó que este tributo se extiende a la Santísima Trinidad y en todas las miradas de esperanza, angustia y alegría, pero especialmente de amor.
Mientras el mensaje central del padre Domingo Pérez fue del reconocimiento a la Virgen, coronación que anteriormente era sólo el 22 de agosto. «Es un homenaje de amor a la Madre de Dios y que sea de un corazón creyente, teniendo a la Santísima Trinidad en nuestras vidas», dijo.

Plantea que siendo hijos obedientes, la santidad se debe plasmar en las obras y es una de las maneras para glorificar a Dios. «Así construimos la verdadera amistad, vivir dispuestos a ayudar, en fraternidad y como constructores de unidad», señaló y recordó el llamado a construir puentes y no muros, tal como lo decía el papa Francisco.
Restaurarán el campanario
El lanzamiento de la campaña «Una melodía para la Divina Pastora», impulsada por la Pastoral de Comunicación y el Consejo Económico del santuario, consta de la colaboración de $20 de la feligresía para adaptar el sistema de automatización del campanario, reparación de sanitarios y reacondicionar el centro pastoral. Confían en la solidaridad, porque el presupuesto supera los $14.000. Facilitan por punto de venta y digital que permita colaborar desde el exterior.



