Osman Rojas | LA PRENSA.- La amenaza de los transportistas de caña fue cumplida. Desde el pasado mes de diciembre los conductores habían asomado la posibilidad de irse a paro si la industria no aumentaba el pago de los fletes y esa advertencia fue cristalizada el día de ayer cuando ninguno de los 110 camiones operativos cargó caña a la central Río Turbio de Barquisimeto.
“Nos hemos declarado en huelga”, fueron las palabras de Reinaldo Angulo, quien trabaja transportando caña desde Simón Planas hasta la Refinería que queda entre Palavecino e Iribarren.
El hombre explicó que la necesidad de ajustar las tarifas de transporte a la realidad del país llevó a los choferes a detener sus vehículos pesados. “Trabajamos para nada. Nos pagan Bs. 106 mil por tonelada y eso no alcanza ni para el cambio de aceite. Entendemos que Río Turbio no puede pagarnos más hasta que no se aumente el precio del azúcar, pero no vamos a movilizar nuestros carros por medio”, dijo el conductor.
Según los cálculos mostrados por Angulo, un flete promedio (camión de 25 toneladas) cuesta 2 millones 650 mil bolívares y en un cambio de aceite los conductores deben invertir Bs. 7 mi
llones. Es por ello que los trabajadores de la industria cañera han propuesto un ajuste de 330%, es decir, los choferes quieren cobrar Bs. 350 mil por tonelada lo que ubicaría el viaje en Bs. 8 millones 750 mil.
Nuestra estructura de costos está basada en la alta inflación y la crisis del país. Con los precios actuales se han arrumado 40 de 100 camiones y si seguimos así el estado no tendrá camiones disponibles para junio”, remarcó Sebastián Pérez, vocero de los transportistas.
La paralización del sector agudizará la escasez de azúcar en centroccidente, pues los camioneros de Lara distribuyen a Yaracuy, Carabobo y Portuguesa.

