Se estima que el 35% de los venezolanos sufre de hipertensión arterial, una realidad predominante en el estado Lara, por los cual médicos recomiendan mejorar los hábitos relacionados con la alimentación y el descanso.
Expertos y docentes advierten que la educación en Venezuela no puede migrar totalmente a la digitalidad debido a la falta de infraestructura tecnológica y a la necesidad de una supervisión pedagógica rigurosa.
La baja cobertura de vacunación en Venezuela (inferior al 50%) ha provocado el alarmante resurgimiento de enfermedades erradicadas como la difteria, el sarampión y la fiebre amarilla, evidenciando un retroceso sanitario sistémico.
Pacientes renales en el estado Lara y el resto de Venezuela enfrentan una reducción crítica en sus diálisis debido a la escasez de insumos provocada por la destrucción de los almacenes principales del IVSS.
Obesidad en Venezuela representa una emergencia sanitaria silenciosa que afecta al 24% de la población debido a dietas basadas en carbohidratos y al sedentarismo, una crisis que se agrava por la falta de políticas públicas y el alarmante incremento de casos en niños y adolescentes.
Cada año, desde los primeros días de enero, aumenta la cantidad de feligreses que se acercan para visitar a la Divina Pastora en el pueblo de Santa Rosa.