Rafael Meza, director de la Asociación de Productores Agropecuarios de Guárico, explicó que productores de la entidad iniciaron el ciclo de siembra de unas 150 mil hectáreas de maíz blanco y amarillo financiado a través de la venta de sus maquinarias agrícolas y parte de sus rebaños de ganado.
Meza indicó que las dificultades para acceder a créditos a través de la banca, tanto pública como privada, originó que los productores tuvieran que vender parte de sus equipos para poder costear este año la siembra del rubro.
“Prácticamente hemos desmantelado las unidades de producción para seguir operando”, lamentó el dirigente agrario, quien detalló que los productores además laboran con equipos desactualizados que requieren constantes reparaciones, por lo que obtienen bajos rendimientos.
Los mecanismos de financiamiento a los que acceden lo proporcionan las tiendas de insumos agropecuarios, comercios que han adoptado sistemas de pago en cuotas o venta a crédito.
Siembra de maíz y combustible
A la situación le sumó la incertidumbre de desconocer sobre mecanismos oficiales para recibir el combustible que necesitan, unos 15 millones de litros para el ciclo a razón de cien litros por hectárea.
Así como también las dificultades para obtener insumos como la úrea, la cual adquieren en mercados internacionales debido a la paralización de la empresa nacional fabricante y cuya importación se ha dificultado por las restricciones que derivan de la guerra entre Estados Unidos e Irán.

