Los habitantes de la urbanización Antonio José de Sucre, a la altura de la carrera 33 con calle 34 de Barquisimeto, denuncian un grave desborde de aguas blancas, causado por una tubería rota. Vecinos manifiestan su preocupación, debido a que el suministro de agua sólo llega cuatro veces a la semana y, cuando esto ocurre, la presión es insuficiente afectando incluso a urbanizaciones cercanas.
Cuentan que esta es la segunda vez que se presenta el problema; la primera rotura ocurrió entre agosto y septiembre de 2025 y fue reparada en noviembre, pero el tubo volvió a colapsar en el mes de febrero (2026) y hasta la fecha no han recibido respuesta de las autoridades.
Tadeo Brito, vecino de la zona, explicó que el problema ha empeorado: «Ya van dos veces que se daña la tubería, está en muy mal estado; lo arreglaron y se volvió a reventar el mismo tubo». Según detalló, cuando la tubería principal colapsó, también se registraron daños en las conexiones que van hacia las casas, provocando que el agua se desperdicie por completo cada vez que se habilita el servicio en la comunidad.


Vecinos temen que se sigan registrando accidentes viales
A raíz de este bote constante de agua, la capa asfáltica ha presentado graves daños. En la vía se observan grietas profundas y huecos que han ocasionado múltiples accidentes de peatones y motorizados.
Brito cuenta que en días recientes, un hombre de aproximadamente 40 años sufrió una fuerte caída en su moto al no percatarse de una grieta en la capa asfáltica, ya que el agua desbordada la cubría por completo. «Registró una fuerte herida en la pierna y tuvo problemas para caminar», dice.
Habitantes temen que se sigan registrando accidentes viales, y que estos involucren a niños y adultos mayores. Ante la gravedad de estos hechos, la comunidad de la urbanización Sucre reitera el llamado urgente a las autoridades para que inspeccionen la zona. Primero resuelvan el problema con el desborde de aguas blancas y luego puedan realizar un plan de bacheo en las calles.
Se bañan en la calle 34 de la Sucre
Vecinos contaron que en un tramo de la calle 34 se hace un «charco» de agua y allí hay quienes han llegado a bañarse, aprovechando el agua que corre por el asfalto.
Vecinos dicen sentirse abandonados al ver que las fallas que se registran en la comunidad no son solventadas por las autoridades, poniendo en peligro la integridad de quienes transitan por la carrera 33.
Para las familias del sector, no se trata sólo de un tubo roto, sino de la vulnerabilidad de la zona y la angustia constante de ver cómo el asfalto se socava frente a sus ojos y el agua se pierde. Por esta razón, exigen que se realice un diagnóstico técnico profundo para solventar el problema. «A las autoridades pedimos que nos atiendan», dice Brito.


