La bicampeona Ema Galíndez, a sus cortos 9 años, no sólo lleva con orgullo el cinturón marrón en el estilo Shito Ryu del Dojo Carlos Hernández, sino que carga sobre sus hombros la ilusión de representar a Venezuela en el próximo Campeonato Centroamericano en Nicaragua, que se llevará a cabo del 1ro al 08 de marzo.
Esta joven atleta, que inició su camino en las artes marciales en el año 2020 en pleno confinamiento por la pandemia, ha demostrado que la disciplina y la determinación no entienden de edades ni de contextos adversos. Según cuenta Paola Ríos (mamá de Ema), la joven atleta inició en esta disciplina a los 4 años y su disciplina la posiciona como una de las promesas más sólidas del karate nacional en la categoría infantil.
Pero su talento y las medallas acumuladas enfrentan hoy un obstáculo extradeportivo: la falta de recursos económicos. A pesar de contar con el aval federado y la preparación técnica necesaria, Ema y su familia no disponen de los fondos suficientes para cubrir los elevados costos de traslado, alojamiento y logística que implica un evento de esta magnitud fuera del país.
El ascenso de Ema ha sido fruto de un esfuerzo ininterrumpido. «Su primera experiencia en un tatami competitivo fue a los 6 años, donde un empate por el primer lugar la dejó con una medalla de plata», dice Ríos, este puesto para Ema tuvo «sabor a oro». Aquel momento fue el detonante para exigirle más a su cuerpo y a su técnica, fijándose la meta de no bajar nunca más del escalón más alto del podio.


Ríos menciona que, a los 7 años, Ema se consagró Bicampeona Nacional tras colgarse la medalla de oro en el Campeonato Nacional Infantil de La Guaira y luego repitió la hazaña en la prestigiosa Copa Batalla de Carabobo, consolidando un palmarés envidiable para su corta trayectoria.
Piden apoyo para bicampeona
La oportunidad de representar al país en Nicaragua llega en un momento histórico para el deporte venezolano. Es la primera vez que la categoría infantil es incluida para representar a la nación en competencias internacionales de este nivel, y Ema ha sido seleccionada tras demostrar una constancia admirable, incluso renunciando a sus períodos de descanso vacacional para no frenar su ritmo de entrenamiento. «Me siento preparada para asumir la responsabilidad», afirma Ema con la madurez de una veterana, inspirada por leyendas del karate mundial, como el venezolano Antonio Díaz y la española Sandra Sánchez, a quienes ve como sus máximos referentes en el camino marcial.
Con el debut internacional a la vuelta de la esquina y el sueño de escuchar el himno nacional en tierras centroamericanas, la atleta y su familia hace un llamado a entes y patrocinadores que deseen apostar por el futuro del deporte, asegurando que tiene la fuerza necesaria para traer la gloria.


