Evana Materán | LA PRENSA.- El precio de los sueros y cremas pasteurizadas mataron el antojo de los guaros que se niegan a pagar entre 50 y 170 mil bolívares por estos productos. Prefieren acompañar las arepas o empanadas con lácteos artesanales o comerlas a secas.
En las charcuterías ya no se ofrece una amplia variedad de marcas reconocidas como Baragüeña, Purísima o Don Manuel, a pesar de que tienen buena consistencia y sabor, porque los comerciantes se han dado cuenta que los clientes buscan lo más barato. La mayoría ha dejado en los refrigeradores sólo suero o crema criolla entre 32 y 80 mil bolívares.
“Lo compran a duras penas”, expresó el vendedor de una charcutería en el mercado Terepaima mientras mostraba los productos lácteos. Su experiencia es compartida con Marilín Peraza, encargada de otro establecimiento en donde han optado por pedir a los proveedores máximo 20 sueros o cremas artesanales a la semana para no tener pérdidas.
En las luncherías del centro también han disminuido la cantidad de potes de suero que colocaban en el mesón para que los clientes echaran en cada bocado. Las empanaderas aseguran que dejan uno sólo para evitar gastos, pero sin desatender a los consumidores.
En la calle hay gente que confirma que no están comprando los sueros y cremas porque “esos productos están muy costosos”. Yaneth Zerpa añadió que en su casa ya ni recuerdan el sabor de otros productos y menos de la mantequilla que era un acompañante preferida de la arepa, pero cuyo precio es de Bs. 122 mil.
En el caso de Zulma Vizcaíno sólo compra suero cuando cobra la cesta ticket porque le llega un dinero extra, de lo contrario confiesa que se dedica a preparar sus propios lácteos en casa. “Hay que ingeniárselas para consumir lo que nos gusta”, expresó.
El suero casero también lo consume María Rangel quien se conoce los trucos para prepararlo y que quede a su gusto. Detalla que por lo general en su receta utiliza dos litros de leche de vaca que compra en su pueblo, le añade un toque de sal y así le sale más barato.
Otros consultados aseguran que están comiendo el desayuno sin rellenos.

