Euseglimar González | LA PRENSA.- El lunes en la tarde un pequeño de un año y nueve meses estaba jugando cerca de una basura que estaban quemando sus padres, ambos son jóvenes. Al parecer, agarró una garrafa de gasolina y al caérsele de las manos las llamas alcanzaron el líquido. Tras la explosión el bebé se quemó todo su cuerpo. El hecho fue en Siquisique, municipio Urdaneta.
El pequeño fue trasladado al Hospital Agustín Zubillaga, pero luego de tres días, ayer a las 7:00 de la mañana murió.
Los padres del pequeño estaban desconsolados por lo que había sucedido, no quisieron dar detalles de lo que había ocurrido. Sólo comentaron que estaban quemando unos papeles y el niño agarró una pimpina de gasolina.
Aunque al niño lo trasladaron de inmediato al pediátrico y fue atendido por los médicos, tras complicaciones con las heridas y sus órganos murió.
El cuerpecito del bebé estaba completamente vendado, pues sufrió quemaduras de tercer grado en brazos, piernas y torso.
Los familiares estaban ayer en morgue a la espera de que entregaran su cuerpo para darle sepultura en su tierra natal en el municipio Crespo.

